Debo justificar mi ausencia con una excusa factible, aceptable y es que me encontraba algo enfermo [no he dejado de pensar en ti]. Tenía un malestar general [estabas y estas en todas partes] de esos que te tienen en cama infestado de lágrimas y tristeza [porque hoy la ausente eres tú]. Pero estoy algo mejor [hoy sí te pude ver] puedo mantenerme en pie y esas cosas y es gracias a esa voluntad inagotable [y me siento más tranquilo] de sentirse bien con uno mismo...


