Estas dos presencias en las pesadillas de mucha gente me han intrigado siempre. Ambos son interpretaciones de demonios o entidades del bajo astral que se apoderan del sueño de mujeres y hombres aprovechando la energía sexual de cada uno. Recapitulando en los datos conocidos y recabados por el hombre, se sabe que los términos provienen de incubare y sucubare (estar acostado debajo, o encima), seres sobrenaturales capaces de materializarse en nuestro universo tridimensional dotados de cuerpos reales y físico...


